
Entrevista al Sr. Daniel Antonio Gutiérrez Jiménez.
”Sobre el impacto en la aplicación cotidiana de la IA”.
Hoy tenemos el honor de presentar en informacionbajolalupa.com al Maestro en Ciencia y Tecnología Daniel Antonio Gutiérrez Jiménez, de México; quien actualmente cursa un doctorado en el Sistema Interinstitucional en Ciencia y Tecnología, con opción terminal en Mecatrónica y Diseño Mecánico, en el Centro de Investigaciones en Óptica, A.C. en México. Con formación y experiencia en el desarrollo y aplicación de inteligencia artificial, nos acompaña para hablar sobre sus alcances, oportunidades y retos en la sociedad.
1-¿Qué se entiende por inteligencia artificial?
La inteligencia artificial es un conjunto de técnicas que permite que las computadoras aprendan de datos, detecten patrones y con eso predigan, clasifiquen o generen contenido. Por eso la vemos en cosas como traducir, resumir, recomendar música, reconocer objetos o apoyar diagnósticos en áreas como medicina o finanzas. En lo cotidiano también sirve para generar ideas, textos, imágenes o incluso música. Es como tener un asistente que te ayuda a trabajar más rápido y mejor. Eso sí: no tiene conciencia ni intención; no ‘piensa’ como humano, sino que produce resultados eligiendo lo más probable según lo que aprendió.”
2-¿La inteligencia artificial es lo mismo que ChatGPT?
No, no es lo mismo. ChatGPT es un tipo de inteligencia artificial que genera texto a partir de una pregunta hecha con otro texto. Nos ayuda a redactar, resumir y explicar, aunque cabe resaltar que no es una fuente infalible.
Hoy también puede trabajar con imágenes y audio en algunas versiones: puede describir una imagen, ayudarte a analizarla, o transcribir y resumir una nota de voz.
Pero la inteligencia artificial es mucho más amplia: hay inteligencia artificial que ve imágenes o video y detecta objetos o enfermedades; inteligencia artificial que analiza audio (transcripción, detección de voz falsa); inteligencia artificial que detecta fraudes en finanzas; inteligencia artificial que recomienda contenido; e inteligencia artificial que predice demanda o fallas en máquinas con datos de sensores. Muchas ni siquiera “hablan”; solo clasifican o pronostican.
3-¿Para qué tipo de público fue dirigida?
Depende del tipo de la inteligencia artificial. Las de conversación, como ChatGPT, están pensadas para público general: estudiantes, profesionistas y personas que necesitan apoyo con texto o ideas. Pero hay otras inteligencias artificiales más ‘automatizadas’ dirigidas a industrias específicas: salud, finanzas, seguridad, manufactura, transporte. Ahí no se usa como chat, sino como sistemas que detectan, clasifican o predicen.
4-¿Qué ventajas y desventajas tiene en cuanto a su desarrollo en las distintas sociedades?
En distintas sociedades, la inteligencia artificial tiene ventajas enormes: puede aumentar la productividad, mejorar servicios como salud y educación, hacer más eficientes empresas y gobiernos, y crear nuevas industrias y empleos. También puede funcionar como un asistente que reduce barreras por ejemplo, ayudando a aprender más rápido o a acceder a información en distintos idiomas.
Pero también tiene desventajas y riesgos: si el acceso es desigual, sobre todo en muchos países en desarrollo, puede ampliar la brecha entre quienes tienen tecnología y quienes no. También existe el riesgo de sesgos: estas herramientas pueden reflejar la perspectiva de los datos con los que se entrenaron y de las decisiones de diseño de quien las construye por ejemplo, qué contenido priorizan o cómo moderan respuestas por eso es importante comparar y verificar fuentes y no depender totalmente de este tipo de plataformas. Puede desplazar ciertos trabajos si no hay capacitación y una transición que potencie a las personas en lugar de sustituirlas. Además, hay riesgos de privacidad, vigilancia, estafas, desinformación y suplantación de identidad. Y si se entrena o se usa con datos sesgados, puede repetir o amplificar discriminación.
Por eso, lo que marca la diferencia es acceso, educación digital y reglas claras del uso de estas herramientas.
5-¿Qué acciones concretas pueden ayudar a incluir a quienes no tienen formación tecnológica en el uso seguro y útil de estas herramientas?
Lo principal es tratarlo como un tema de alfabetización digital. La idea es que la gente entienda que no necesitas ser experto ni científico para usar estas herramientas: como con cualquier tecnología, se aprende con práctica y buenas reglas. Podríamos intentar varias acciones concretas:
- Capacitación básica y práctica: talleres cortos en escuelas, bibliotecas, centros comunitarios y empresas, enfocados en tareas reales: redactar, resumir, buscar información, preparar para una aplicación de trabajo, etc.
- Charlas de concientización: explicar qué es y qué no es la inteligencia artificial: no es magia ni “está viva”. Son modelos matemáticos y software que, a partir de datos, generan una respuesta probable, y por eso a veces se equivocan y hay que verificar.
- Guías de uso seguro, muy simples: qué datos no compartir, cómo verificar información y cómo detectar estafas, suplantación de identidad y audios o videos falsos creados con inteligencia artificial.
- Herramientas más accesibles: interfaces en español claro, diseño inclusivo (por ejemplo, compatibilidad con lectores de pantalla para personas con discapacidad visual, subtítulos y transcripción para discapacidad auditiva, y control por voz), además de ejemplos y plantillas; que funcionen bien en celular y con conexión limitada.
- Acompañamiento: personas con más experiencia digital por ejemplo, jóvenes, familiares, compañeros de trabajo o voluntarios de la comunidad que ayuden a otros a usar estas herramientas por primera vez, con ejemplos prácticos, igual que cuando aprendimos a usar redes sociales o aplicaciones de banco.
6-¿El robot según sus conocimientos puede llegar a suplantar al ser humano?.
Puede suplantar al ser humano en ciertas tareas, pero no en el sentido de reemplazarlo por completo. Lo que sí vemos es que los robots y la automatización pueden asumir actividades peligrosas, repetitivas o muy pesadas, y eso es positivo: por ejemplo, desactivar explosivos, trabajar en minas o en el fondo del mar, inspeccionar zonas con radiación o tareas monótonas en fábricas. Incluso ya se muestran robots humanoides haciendo tareas domésticas simples. La idea es que las personas se enfoquen cada vez más en actividades de mayor valor: supervisión, decisiones, creatividad, trato humano y responsabilidad. Que esto sea bueno o malo depende de cómo se implemente: ética, reglas claras, seguridad y capacitación para que la tecnología potencie a la gente y mejore la calidad de vida.”
Beatriz Celina Liberti
Prof. de Derecho (UNR)
Grafólogra Científica Forense (Mat. 309-Prograf)
Reikista (Fac. de Ciencia Médicas)
Diseñadora Gráfica: http://amigosxlamusica.mex.tl/, https://melanyresurgirbv.blogspot.com/
Radioaficionada: Lic. LU9FBL
Contacto: +54-9-3416994304











