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jueves, enero 22, 2026
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    CROMOTERAPIA: Color verde

     

     

     

     

    CROMOTERAPIA: Color verde

     

    El verde es más que un color, es la quintaesencia de la naturaleza, es una ideología, un estilo de vida: es conciencia medioambiental, amor a la naturaleza y, al mismo tiempo, rechazo de una sociedad dominada por la tecnología.

    Este color es símbolo de ida en el sentido más amplio, es decir, no sólo referido al hombre, sino también a todo lo que crece. “Verde” se opone a marchito. Árido, mortecino.

    El simbolismo es tan intenso como la esperanza, un inglés se siente en plena forma, está en “the Green”.

    La llamada que SoB, especialidad de Francfort  y plato favorito de Goethe, consiste en huevos cocidos cubiertos por una espesa salsa de siete hierbas.

    A los bueyes les gusta con preferencias comer tréboles. Quien alabe “algo más allá del verde trébol” –una forma de hablar que se refiere a una alabanza excesiva que no hay que tomar en serio- está valorando como un buey.

    El trébol sólo es placer supremo para el ganado vacuno.

    El trébol de cuatro hojas, símbolo de la suerte es común, en las tarjetas de felicitaciones del año nuevo, y en el mismo día de año nuevo se regalan en algunos países tarros con uno de estos tréboles en su interior para desear prosperidad.

    El verde es el color de la primavera, ésta es la estación de la fertilidad. En China, el jade, la verde piedra ornamental es la más bella de todas las piedras, y con ella se decoran muebles, instrumentos y armas. El jade es además un muy peculiar símbolo de fertilidad: según el símbolo chino es el esperma del dragón celeste, en el que se concentra la máxima fuerza celeste, vital y masculina.

    La casa internacional de subastas Christie’s anunció en 1997 un récord: vendió en Hong Kong la joya de jade más cara de las vendidas en toda la historia, e incluso la pieza más cara vendida en toda Asia en una subasta. Se hablaba de una gargantilla de 27 cuentas de jade, sencilla como un collar de perlas, cada pieza media 13 milímetros de diámetro, y todas eran del mismo color verde traslúcido – que podría definirse como verde esmeralda, o verde esperanza o verde veneno, o verde permanente claro en la terminología de los pintores y la pieza máxima alcanzó los 7,5 millones de euros El diseño sencillo y el elevado precio hacen pensar que había sido hecha para un hombre. En otros tiempos los adornos de jade que usaba la nobleza eran signos de la posición y la dignidad de su portador. El rey chino Zhoo Mo fue enterrado con unas vestiduras guarnecidas con dos ml plaquitas de jade.

    También la rana símbolo de fertilidad. Es verde pone numerosos huevos y se asemeja a un embrión humano. Por eso desea el rey de los sapos del cuento ir inmediatamente al lecho con la princesa.

    En la poesía trovadoresca, el comienzo del amor es verde. La señora Minne personificación medieval del amor en el mundo germánico, lleva  un vestido verde. En Friedrich Schiller leemos acerca del amor juvenil “Nuestra relación está aún verde”.

    En este mismo sentido, una “joven verde” era una muchacha soltera. Y esta idea tenía incluso su nota visual y entre los atavíos verdes, los de color verde claro eran propios de las jóvenes solteras en edad de contraer matrimonio.

    El color favorito de Mahoma (570-632) era el verde. Mahoma llevaba un manto y un turbante verdes.

    La más valiosa reliquia del Islam es el sandshak-i-sherif- la bandera santa, que es verde y está bordada en oro. Es la bandera que el profeta llevó en la guerra que concluyó con la conquista de la Meca.

    Verde es el color del profeta, el color del Islam y el color de la Liga Árabe. Todos los estados miembros tienen el verde en sus banderas. Enla de Arabia Saudí, patria de Mahoma, hay esta inscripción: la illha illa Allah wa Muhammed ur-rusul Allah –“No hay más que un dios, y Mahoma es su profeta”. Debajo, un sable en recuerdo de la guerra en nombre de la fe.

    La predicción de Mahoma por el color verde no se trataba de ningún gusto personal, Mahoma el que difundía las revelaciones de Dios tal como se recogen en El Corán, profetizaba hacia Dios la recompensa del más allá pleno de alegría para los sentidos, un paraíso encantador, de verdes prados floridos, y oasis perpetuos.

    El verde era el color dominante en el Paraíso –una situación que sin duda entusiasmaba a un pueblo que vivía en el desierto.

    Para los antiguos egipcios el dios Osiris tenía piel verde. Es el dios de la vida – y a la vez de la muerte.

    Y los animales de ese color eran sagrados. En las pirámides se han hallado miles de cocodrilos momificados. Por eso tiene un doble significado el que el Dios del Antiguo Testamento enviará a Egipto una plaga de langosta. Egipto debía sucumbir a sus animales verdes.

    Y como a lo cotidiano y negativo es, con la serpiente verde y con Eva empezó, según la doctrina cristiana, el mal en el mundo.

    En 1570, el Papa Pio V estableció los colores litúrgicos: blanco, rojo, violeta y verde. Estos son los colores de los sacerdotes en la misa y los que adornan el altar o pulpito.

    Entre los colores litúrgicos el verde es el más modesto y elemental, es el color de todos los días. El rojo, el azul y el verde son colores de la Trinidad: en esta coordinación, el rojo es el color simbólico de Dios Padre, el azul es el de Cristo, y el verde del Espíritu Santo.

    El verde de los pintores se convirtió en el color del veneno. Desde la antigüedad se conocía un verde luminoso hecho con ligaduras de cobre, que, trataba con el vinagre, daban el cardenillo, y se mezclaba luego con la yema de huevo y aceite como aglutinante –éste era el color que usaban los pintores-. A éste se lo llamaba “verde” “cobre”.

    En 1814, una empresa de colorantes logró producir un verde aún más intenso disolviendo el cuadernillo en arsénico.

    El arsénico es uno de los venenos más fuertes. No sólo el proceso de la fabricación de este color era perjudicial para la salud, sino que también el producto mismo lo era, la sustancia se disolvía con la humedad y el arsénico que contenía se vaporizaba de manera imperceptible.

    El verde era el color favorito de Napoleón Y también el de su destino final. Su exilio en Santa Elena transcurrió en estancias tapizadas de verde. Hace unos decenios, químicos franceses analizaban los restos mortales de Napoleón, muerto en 1821, a los 52 años, para averiguar si había muerto de muerte natural. Encontraron grandes concentraciones de arsénico en sus cabellos y uñas. Pero Napoleón no fue envenenado por sus vigilantes. Con el clima húmedo de Santa Elena se disolvió el veneno de los tapices, los muebles, los cueros verdes. Napoleón murió lentamente intoxicado por el arsénico que contenía.

    Napoleón no fue el único que murió de esta manera. A comienzos del siglo XX se prohibieron los colorantes verdes con arsénico. Aún puede encontrarse el nombre “verde de Sweinfurt” en las cajas de acuarelas, pero se trata de una imitación inocua.

    Sólo los restauradores utilizan hoy el auténtico “verde de Sweinfurt” que solamente se puede obtener con un permiso especial.

    ¿De qué color es un dragón, un demonio, un monstruo? “Verde”, responde la mayor parte de la gente espontáneamente. ¿Por qué? Porque es el color más “inhumano”. Un ser con piel verde no puede ser humano tampoco puede ser mamífero, pues no hay ningún mamífero verde. Una piel verde hace pensar en serpientes, lagartos, animales repulsivos para muchos o en dragones o figuras mitológicas, que infunden miedo. Incluso el rey de los sapos del cuento resulta repulsivo. Verdes son las criaturas de ficción más modernas. Los marcianos son supuestamente hombrecillos verdes.

    El diablo ha sido con frecuencia representado como un híbrido de serpiente y dragón.

    Los demonios de Europa suelen ser verdes y negros.

    En inglés, el verde  está más ligado a la envidia la expresión a look whit Green eyes no se refiere al color de ojos, sino a una mirada envidiosa. Una colonia masculina de Gucci se llama Envy (envidia) y su color es verde pálido.

    En el Islam, la asociación “mal” y “verde “ es inimaginable. Lo mismo es China, allí no existen dragones malos, el dragón es signo de masculinidad y del emperador. Los dragones encarnan muy bien cualidades, es el símbolo de la primavera y de la fertilidad  el de color verde.

    En Francia, por el contrario, el verde es para la superstició un color que tiene mala suerte. Si un francés dice je suis vert (estoy verde), es pues que está muy enfadado. Los franceses se ponen incluso vert de colère verdes de cólera. Y este a los alemanes es el verde el color más nombrado en referencia a la ira.

    “El verde alegra la vista sin cansarla” y observaba ya Plinio. Por eso su contemporáneo, el emperador Nerón contemplaba una y otra vez los espectaculares circenses en los que prisioneros eran devorados por leones, y tanto los hombres como los leones aparecían cubiertos de sangre, a través de una esmeralda plana y pulida.

    Goethe escribió lo siguiente sobre el efecto tranquilizante del verde: “No se quiere más y no se puede más “. En su época era el color preferido en las salas de estar.

    En los techos ingleses, los camerinos de los actores son siempre de ese color, por eso se llaman Green romos. En una habitación verde, los actores pueden descansar de los focos del escenario.

    El color identificativo del famoso analgésico Aspirina es un verde azulado. Y su acorde quiere sugerir un estado de tranquilidad sin cansancio.

    Kandisnky, uno de los pintores no figurativos  se dedicó intensamente a estudiar los efectos de los colores y no dice muchas cosas buenas del verde, “El verde absoluto es el color más tranquilo que existe no se mueve hacia ninguna parte, y no le acompañó ningún tono de alegría, tristeza o pasión, no pide nada ni  invoca nada. Esta permanente ausencia de movimiento es una cualidad que produce un efecto bienhechor en las personas y las almas fatigadas, pero, que tras cierto tiempo de reposo puede convertirse fácilmente en aburrido. Los cuadros pintados con armonía verdes, confirman esta afirmación…el vede no produce más que aburrimiento…

    La formalidad es la nota característica del verde absoluto y esta nota se presenta perfumada de gratitud y autosatisfacción.

    Por eso, el verde absoluto, es, en el reino de los colores, lo que en el reino de los hombres la llamada burguesía: un elemento inmóvil, satisfecho de sí mismo y limitado en todas las direcciones.

    Este verde es como una vaca gorda y muy sana que , capaz solo de rumiar observa inmóvil el mundo que la rodea con mirada estúpida e indolente”.

    Nadie ha escrito nunca tan negativamente sobre este color como Kandinsky.

    Puede decirse que , en general, este color ha sido popular en la pintura del siglo XX.

    Los temas paisajísticos dejaron de estar de moda y quedaron relegados a la fotografía.

    También para Mondrian sentía antipatía hacia este color, que para él era un color superfluo. En los cuadros constructivistas de Mondrian no hay ningún verde.

    Lo que a unos tranquiliza, a otros aburre -esto sucede al verde les indiferente.

    En el siglo XIX el color se convirtió en el color de los movimientos burgueses contrarios al dominio absolutista. La libertad era verde.

    La bandera verde, blanca y roja se inspiró en la bandera tricolor francesa. El rojo y blanco eran los colores antiguos colores de Italia, y el verde simboliza “el derecho del hombre a la libertad y la igualdad”.

    El color verde tiene un significado especial en Irlanda. Es el color nacional de la “isla verde”. En Irlanda es además el color del catolicismo desde que Guillermo de Orange sometiera a Irlanda como rey inglés. Guillermo de Orange era protestante, y el color de la casa de Orange era el naranja, por lo que los católicos irlandeses declararon el naranja el color de los protestantes, y el verde, el color nacional irlandés, el color del catolicismo.

    En Irlanda, un “verde” es un católico. El símbolo del Irlanda es la hoja de trébol con la que San Patricio explicó a los irlandeses la trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo.

    La fiesta nacional irlandesa se celebra el 17 de marzo, día de San Patricio. En Chicago, donde abunda los habitantes de origen irlandés, el típicamente americano Chicago River se colorea  en ese día con un verde artificial.

    Cuando aún no había televisión, todas las casas burguesas tenían una mesa de juego. Estas mesas, en las que se jugaba a las cartas y a los dados, estaban tapizadas de fieltro verde, pues este color resulta agradable a la vista y ofrece un buen contraste con las cartas y los dados.

    Las mesas de billar también están tradicionalmente revestidas de fieltro verde. El reproche de “haber decidido algo en la mesa verde”, que se dice en Alemania, significa que algo se ha decidido como por juego”.

    También los auditorios y las bibliotecas las mesas estaban revestidas de verde. Las elegantes, de piel verde, y las modestas de fieltro o linóleo verdes. Este es el ambiente burocrático de las mesas verdes “solo hace planes sobre la mesa verde”, no ha visto la realidad.
    Próximamente estimado lector nos encontraremos con la descripción de otros  colores. Desde ya muchas gracias por su atención. Saludos cordiales.

    Beatriz Celina Liberti

    Reikista

    Contacto: +54-9-3416994304

     

     

     

     

     

     

     

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