Tras ser premiada en Milán, la artista rosarina fue seleccionada para exhibir sus piezas en el prestigioso Museum of Arts and Design (MAD). Su obra, que fusiona metales nobles con elementos orgánicos como cáscaras de cebolla, marca tendencia en la joyería contemporánea global.
La joyería contemporánea argentina vive un momento dorado, y Rosario es protagonista. La diseñadora Gisella Miretti llevará su talento al MAD About Jewelry 2026, uno de los eventos más exclusivos del sector, que se realizará del 5 al 9 de mayo en Nueva York.
Miretti no estará sola: compartirá escenario con otras dos argentinas, Andrea de Navarrete y Elvira Cibotti, en una cita que reúne apenas a 45 artistas de más de 20 países.
El camino al éxito: De Milán a la Gran Manzana
El salto de Miretti a la escena neoyorquina es el resultado directo de su éxito en Europa. En 2025, durante la Milano Jewelry Week, recibió el prestigioso Bryna Pomp Award. Fue la propia Bryna Pomp, curadora y referente mundial del diseño, quien la invitó personalmente a participar en la edición 2026 del MAD.
Para este evento, la rosarina desarrolló una colección cápsula exclusiva que combina su trayectoria con nuevas exploraciones estéticas.
Arte para usar: Cáscaras de cebolla y joyas modulares
Lo que hace única a la obra de Gisella Miretti es su capacidad para elevar materiales cotidianos a la categoría de lujo artístico. En su taller de Rosario, experimenta con una «poética de lo orgánico»:
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Materiales disruptivos: Utiliza pieles de cebolla morada, ajo y cáscaras de huevo en combinación con plata 925.
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Piezas transformables: Muchas de sus obras son modulares, permitiendo que quien las usa las reconfigure y participe del proceso creativo.
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Wearable Art: Su visión entiende la joya no como un simple adorno, sino como una escultura portable que dialoga con el cuerpo.
Una escena local en expansión
La participación de Miretti en Nueva York no es solo un logro individual, sino un síntoma del crecimiento de la joyería de autor en Argentina. Desde los galpones y talleres de Rosario, el diseño local demuestra que puede competir en los circuitos más exigentes del mundo, resignificando la belleza a través de la fragilidad de la naturaleza y la solidez de los metales.







