El presidente Javier Milei propuso la creación de «corporaciones no humanas» operadas por Inteligencia Artificial (IA) sin regulaciones estatales. El proyecto busca modificar la ley para permitir que éstas entidades tengan personería jurídica, responsabilidad limitada y beneficios fiscales de manera autónoma o con mínima participación humana.
Detalles claves de la propuesta
-Desregulación de la IA: El gobierno busca evitar normas tempranas qué puedan frenar la innovación tecnológica, posicionando a Argentina cómo un polo global para el desarrollo de la IA.
-Nueva categoría Legal: Se crearía un tipo de sociedad anónima dónde la participación de personas cómo accionistas sea opcional, operando las empresas de forma casi exclusiva mediante agentes robots inteligentes.
-Responsabilidad limitada: Al igual que él concepto histórico de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, Milei sostiene que limitar el riesgo legal de los sistemas de IA es indispensable por su existencia y despliegue.
-Competitividad fiscal: Éstas corporaciones disfrutarian de tasas impositivas reducidas y libertad en él modelo de gobernanza, enmarcado dentro de los regímenes de incentivo a la inversion (RIGI) impulsados por el oficialismo.
Repercusiones y contexto
La medida generó un fuerte debate político y legal. Mientras que figuras del sector tecnológico ven la medida cómo una oportunidad para atraer inversiones y grandes centros de datos, diversos sectores opositores han criticado el proyecto. Las críticas advierten sobre los riesgos de una «impunidad programada», el impacto social, la privatización y desproteccion frente a los juicios independientes que tomen esos sistemas.
En una columna en Financial Times, el presidente planteó un régimen legal especial para inteligencia artificial. Buscará que Buenos Aires sea «lo que Ámsterdam fué para la navegación», el lugar dónde la imaginación jurídica se puso al dia con el momento tecnológico y él mundo cambió.








